
El amor no existe, es tan ficticio como el mundo en el que vivimos...
Nosotros atusamos la realidad...la seleccionamos, la peinamos, coloreamos...hacemos de nuestro mundo precisamente eso, solo algo nuestro...
Estamos tan empeñados en inventar motivos, en decorar escenas para evitarnos el aburrimiento... que me asombra que evolucionemos tan lentamente...
Existimos en un mundo de invenciones pre-existentes, pues seguramente de alguna forma estábamos destinados a crearlas... todo sale del mismo circuito, y todo llega a él...es la verdad más grande de la Biblia... y sí, creo que tras tantas batallitas... aún me sorprende pensar que sigamos creyendo en el amor como tal, como la creación que hemos plantado en los libros y en el cine, que lo confundamos con esa confusión hormonal... con ese juego egocéntrico de... ¿me verá atractivo?, ¿me querrá?, ¿me entenderá?, ¿me escuchará?...me me me me...
Es lógico no obstante... querer creer en él... es mejor decir, estoy enamorado que decir, la naturaleza está cumpliendo con su misión...aunque la verdad...¿qué clase de ser descarnado ha de llegar a ser uno para decir estas barbaridades?... ¡en fin!, cada vez soy menos humana...
A esta conclusión se va llegando poco a poco... me refiero a la de deshumanizarse... porque es una conclusión, ya no hay marcha atrás, una vez llegas a ésta, todo a tu alrededor empieza a carecer de sentido... y es difícil recuperarlo... el sentido...digo... aunque resulta paradójico viniendo de una persona que llora con los spots publicitarios, pero la vida está cargada de paradojas...¡en fin!, sí, eso...que el amor no existe o más bien a la larga... aburre y cansa.